Presentación Festival Internacional de Blues de Castilla y León
Bajo la inexpresable carpa del cielo bejarano, BLUES BÉJAR toma cuerpo de nuevo para recibirte con una de sus ofertas blueseras más golosas. Un plantel de primera que recoge las voces más sobresalientes del blues mundial en un escenario en el que se suman los contrastes por donde se mire: la plaza de toros más antigua del mundo, el idílico monte de El Castañar (tapizado por el verde libidinoso de los castaños y punteado por el blanco purísimo de las candelas), la hermosa miscelánea de los viejos blueseros sumados a toda esa bandera de locos por la música negra y al bullicio de una ciudad que sabe acoger a sus visitantes con los brazos abiertos.
Son ya nueve convocatorias, nueve años, en los que hemos ido creciendo juntos con la música que nos gusta, en los que hemos aprendido a caminar con los pasos correctos para poder ofreceros cada verano bejarano un espectáculo que trasciende lo musical, llevándonos a todos a ese karma indescriptible del que crecen amigos nuevos con vocación de ser inseparables, y una memoria que guardar en el mejor lugar de nuestros recuerdos.
Os damos de nuevo la bienvenida a BLUES BÉJAR, y lo hacemos con la seguridad de que hemos realizado el trabajo correcto para que sintáis ese "algo más" que buscáis cada año en nuestra oferta de blues, un "algo más" que quizás encontréis en la golosa genética de John Lee Hooker, en la potente puesta en escena de Popa Chubby, en el blues racial de Michael Roach 8, Johnny Mars, en la sorpresa del blues femenino de Blues Caravan, en los limpios sonidos de Gail "Mojo" Muldrow o en la tranquila locuacidad bluesera de Zach Prather.
Y otro "algo más" en la magia urbanita bejarana, pues os sorprenderán en vuestro paseo por la ciudad las voces de Elliott Murphy y Larry Martin Band, los acordes y las voces de la Chas Burnett Band o de Stevie lee o de Ñaco Goñi o de Gaby Jogeix Band...
Bienvenidos, amigos, a la fiesta del blues, y gracias por ser como sois, por llevar nuestro sueño hasta la justa realidad junto a las instituciones y a las casas comerciales que tan generosamente nos prestan su inestimable ayuda.
Llevamos nueve de nueve, y quedan tantos...
¡¡¡Viva el blues!!!